Villaruel intensifica su enfrentamiento con Milei y pierde influencia en el Senado mientras Patricia Bullrich se afianza

El conflicto interno podría marcar el rumbo de 2027 en la política argentina. La crisis entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, escaló a niveles inéditos en las últimas horas, con acusaciones públicas y una abierta disputa por el control político dentro del oficialismo. El reciente discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso marcó un punto de quiebre.

Milei lanzó fuertes críticas contra su propia vice, acusándola indirectamente de formar parte de una “conspiración” interna y cuestionando su lealtad al proyecto de gobierno libertario. Desde la Casa Rosada sostuvieron que Villarruel “no hace su trabajo” en el Senado y le exigieron un “alineamiento total” con la agenda presidencial. Villarruel no se quedó atrás. En una serie de publicaciones en redes sociales rechazó la acusación de “golpismo”, afirmó que no renunciará a su cargo y respondió con duras críticas, incluso al diputado y exministro Luis Petri, a quien acusó de intentar forzar su salida. Además cuestionó el manejo de ciertos organismos del Estado.

La disputa interna se da en momentos en que la influencia de Patricia Bullrich, jefa del bloque mayoritario del oficialismo en el Senado, adquiere mayor relevancia. Según analistas citados en la crónica original, Bullrich ha ganado protagonismo legislativo y ‘comido’ espacios de poder que antes ocupaba la vicepresidenta en la Cámara alta, debilitando así su capacidad de conducción política.

La cobertura mediática también destaca varios desencuentros entre Villarruel y la dirigencia libertaria: el frío saludo con Milei en el acto del Congreso, la percepción de aislamiento político dentro del Ejecutivo, movimientos de funcionarios en su equipo y una agenda propia que en algunos casos chocó con la línea del Gobierno nacional.

Este fuerte cruce llega en un contexto de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en que sectores del oficialismo debaten sobre lealtad, estrategia y representación. El destino político de Villarruel podría depender de si logra recuperar poder dentro de su espacio o si, en cambio, pierde terreno frente a figuras como Bullrich.

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