El mandatario estadounidense lanzó una de sus advertencias más duras en el marco del creciente conflicto en Medio Oriente, al asegurar que su país tiene la capacidad de “acabar con un país entero en una sola noche”, en referencia a Irán.
Según sus declaraciones, la posible ofensiva podría concretarse de forma inminente: “esa noche podría ser mañana”, afirmó, al tiempo que fijó un plazo límite para que Teherán acepte condiciones impuestas por Washington.
El ultimátum vence este martes por la noche (hora de Washington), y está ligado principalmente a la exigencia de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
En caso de no haber acuerdo, Trump advirtió que ordenará ataques masivos contra infraestructura crítica iraní, incluyendo centrales eléctricas y puentes, en una ofensiva que, según indicó, sería “rápida y decisiva”.
La escalada se da en medio de un conflicto activo que ya incluye bombardeos, operaciones militares y tensiones regionales con participación indirecta de otros países.
Desde Irán, las autoridades rechazaron las amenazas y anticiparon represalias “devastadoras” si se concreta una ofensiva de esa magnitud, mientras crece la preocupación internacional por el riesgo de una guerra a gran escala.
En este contexto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, ante un escenario marcado por plazos críticos y una retórica que podría derivar en una escalada militar sin precedentes recientes.











