El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Graneros, Raúl Díaz, criticó con dureza el accionar de un grupo de influencers y tiktokers que protagonizaron una protesta en el exterior de una iglesia, en medio de una misa de recordación de un familiar de la intendenta Raquel Graneros y de la familia Cejas.
En una entrevista con Exequiel Rodríguez en el programa Actualidad de Radio Del Plata Tucumán, el funcionario calificó el episodio como una “falta de respeto” y aseguró que se trató de una acción con intencionalidad política.
Díaz señaló que entre los presentes se encontraban creadores digitales como Lazarte, “El Cangurito” Gosén, Aarón Flores, Enzo Ferreira y Mirna Salazar, a quienes vinculó con sectores de La Libertad Avanza. Según afirmó, ninguno de ellos pertenece a Graneros, lo que refuerza la hipótesis de una intervención externa.
Cuestionamientos por el lugar y el momento
El funcionario evitó pronunciarse sobre la legitimidad de los reclamos, vinculados a las consecuencias de las inundaciones recientes, pero hizo foco en las formas.
“Hay momentos y límites que no se pueden cruzar. No estaban dadas las condiciones para realizar un petitorio en una iglesia, durante un momento de recogimiento familiar”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el reclamo podría haberse canalizado en otro ámbito y momento, sin generar tensión en una situación considerada “sagrada” y de carácter íntimo.
Respuesta del municipio
Díaz defendió el accionar del municipio frente a los sectores afectados por las lluvias, y aseguró que ya se brindó asistencia con materiales, alimentos y acompañamiento social.
Además, explicó que la magnitud de las precipitaciones superó la capacidad operativa local, por lo que las soluciones requieren tiempo y trabajo conjunto.
“Hay sectores anegados, es real, pero las respuestas se dan en la medida de las posibilidades del municipio”, indicó.
También adelantó que continúan las gestiones para reforzar la atención en la zona, incluyendo la llegada de un hospital móvil en los próximos días.
Sin denuncias, pero con críticas políticas
Consultado sobre una posible denuncia contra los organizadores de la protesta, el secretario de Gobierno descartó esa opción y aseguró que la estrategia será responder con gestión.
No obstante, fue contundente al calificar el episodio como un intento de “caranchaje político”, al considerar que se buscó capitalizar el malestar social para obtener rédito político.
Finalmente, Díaz sostuvo que la intendenta mantiene un fuerte respaldo electoral en la comunidad y aseguró que este tipo de acciones “no van a desestabilizar la gestión”, que continuará enfocada en dar respuestas a los vecinos.













