El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, encabezó una reunión de gabinete en el salón del antedespacho de la Privada de Gobernación para analizar la situación de las zonas afectadas por las inundaciones provocadas por las intensas lluvias registradas en la provincia. Durante el encuentro, el mandatario provincial valoró el trabajo que vienen realizando las distintas áreas del Gobierno, así como también el acompañamiento de municipios y comunas rurales en la asistencia a los damnificados. No obstante, según trascendió de fuentes que participaron del cónclave, el gobernador también realizó fuertes planteos a algunos funcionarios de su gabinete.
Una de las principales críticas estuvo dirigida a la ministra de Educación, Susana Montaldo, a quien le expresó su disconformidad por el estado de algunos establecimientos educativos y le pidió “más hechos y menos dimes y diretes”. Otro de los cuestionamientos recayó sobre el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado. En ese caso, Jaldo le reclamó por la ausencia del Registro Civil en la comuna de La Madrid y en otras localidades afectadas por el temporal, donde varios ciudadanos perdieron o dañaron su Documento Nacional de Identidad.

Tras finalizar la reunión, el gobernador ratificó su respaldo al ministro del Interior, Darío Monteros, confirmando su continuidad en el cargo pese a las críticas provenientes de sectores vinculados a La Libertad Avanza. Monteros junto al legislador Marcelo Herrera, otros legisladores, intendentes y dirigentes territoriales, entre ellos Elvio Salazar, fijaron una dura posición contra el espacio político del presidente Javier Milei en Tucumán, conducido por Lisandro Catalán.

Desde el sector peronista señalaron que referentes de La Libertad Avanza habrían llegado a la zona afectada “no con la intención de ayudar a los damnificados, sino a provocar reacciones” en medio de la delicada situación social generada por las inundaciones. Las tensiones políticas se profundizaron tras las declaraciones y reacciones de dirigentes libertarios, entre ellos la diputada nacional Soledad Molinuevo, el intendente de Concepción Alejandro Molinuevo y el concejal Álvaro Apud.
En ese contexto, el Concejo Deliberante de Concepción impulsó un pedido de destitución contra el jefe municipal luego de un fuerte episodio político que incluyó amenazas contra el dirigente Pichón Segura, quien se transformó en una figura emblemática para sectores del peronismo tucumano.
Asimismo, dentro del debate político también fue mencionado el actual defensor del Pueblo de Tucumán, Agustín Fernández, exdiputado nacional, en medio de las discusiones sobre el posicionamiento de distintos dirigentes frente a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional. La situación refleja el creciente clima de tensión política en la provincia, en un escenario marcado por la emergencia climática y la asistencia a las familias afectadas por las inundaciones.











