En medio de la creciente preocupación por las amenazas de tiroteos en establecimientos educativos de Tucumán, el doctor en Derecho, Nicolás Papalía, dialogó con Exequiel Rodriguez por Radio Del Plata Tucumán y sostuvo que estos episodios reflejan un problema social más profundo: la naturalización de la violencia como forma de vinculación. El especialista, docente e investigador en temas de género y violencia, señaló que la viralización de este tipo de amenazas —más de 50 denuncias en la provincia y cientos a nivel nacional— no debe interpretarse únicamente como bromas o hechos aislados, sino como un “síntoma” de una sociedad donde se han corrido los límites de lo tolerable.
Papalía explicó que en los últimos años se ha registrado un aumento significativo de los discursos de odio, muchos de ellos amplificados desde espacios de poder, lo que termina habilitando prácticas violentas en distintos ámbitos, incluidos los escolares. “Las palabras no son gratuitas, construyen realidad. Cuando se legitima el odio, se habilita la violencia”, afirmó.
En esa línea, el especialista vinculó estos fenómenos con cambios en la socialización de los jóvenes, atravesados por las redes sociales y con menos herramientas para resolver conflictos cara a cara. “Hoy los vínculos están mediados por pantallas. Cuando falta la palabra, aparece la violencia como recurso”, advirtió.
Respecto al rol del Estado, Papalía consideró que no alcanza con respuestas punitivas. Si bien destacó la importancia de las denuncias, insistió en la necesidad de una intervención integral: presencia en las escuelas, acompañamiento a docentes, trabajo con las familias y equipos interdisciplinarios que permitan abordar el problema desde su raíz.
Finalmente, remarcó que el desafío es reconstruir formas de convivencia basadas en el respeto y el diálogo. “Estamos frente a un escenario complejo que requiere compromiso social y político. No es un problema aislado: es el reflejo de cómo nos estamos relacionando como sociedad”, concluyó.











