Respecto a su gestión y proyectos de cara al futuro, Milei defendió los cambios que impulsó en sus dos primeros años de gobierno, como la eliminación del déficit fiscal, la reducción de impuestos y las reformas aprobadas recientemente en el Parlamento. Aseguró que la economía argentina dejó atrás procesos de crisis crónica y que “se volvió a mirar al futuro con esperanza”.
Agenda de reformas
El Presidente adelantó un ambicioso plan para 2026: prometió enviar cerca de 90 paquetes de proyectos de ley, uno por mes, destinados a transformar la estructura política, económica, judicial y social del país. Entre los ejes anunciados se encuentran: Reforma tributaria para reducir la carga impositiva y estimular el crecimiento, desregulación económica para “barrer con trabas regulatorias” y atraer inversiones. Modificaciones al Código Penal con penas más severas. Profundización de la apertura comercial y acuerdo con Estados Unidos, junto al Mercosur y la Unión Europea. Reforma del Poder Judicial para mayor eficiencia y juicios por jurados.
Además, reafirmó el vínculo estratégico con Estados Unidos como política de Estado.
Tono confrontativo
El discurso se caracterizó por una fuerte confrontación política: Milei calificó a legisladores opositores de “corruptos”, “ignorantes” y “ladrones”, e incluso atacó directamente a referentes del kirchnerismo. Su oratoria reflejó un énfasis en la crítica a los gobiernos anteriores y un llamado a consolidar su proyecto reformista como un “nuevo capítulo” para la Argentina.












