El presidente de Argentina, Javier Milei, reconoció que existen “contratiempos” en el objetivo de reducir la inflación, una de las principales promesas de su gestión. La admisión se produjo a través de redes sociales, en respuesta a consultas sobre las proyecciones económicas para 2026. Durante el intercambio, el mandatario sostuvo que, pese a las dificultades, no abandonará la estrategia económica: “Han habido contratiempos, pero eso no hará que abandonemos la lucha”, expresó, reafirmando su compromiso con las políticas implementadas.
Las declaraciones implican un cambio respecto a previsiones anteriores, en las que el propio Milei había planteado la posibilidad de alcanzar una inflación mensual cercana a cero hacia agosto o septiembre de este año. Sin embargo, los recientes obstáculos ponen en duda el cumplimiento de ese objetivo en los plazos previstos.
En este contexto, el Gobierno mantiene como meta una desaceleración sostenida de los precios, aunque reconoce que el proceso podría extenderse más de lo esperado.
Datos recientes indican que, si bien la inflación muestra una tendencia a la baja, aún persisten tensiones que dificultan una reducción más acelerada. A pesar de este escenario, el Presidente aseguró que las proyecciones a mediano plazo continúan siendo optimistas y adelantó que para 2027 se espera una inflación más baja que la actual, en línea con el programa económico oficial.










