El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se refirió al conflicto que atraviesa el sistema de transporte público y fue contundente al afirmar que su gestión no permitirá la paralización del servicio en la provincia.
En ese sentido, remarcó que el objetivo principal es sostener el funcionamiento de los colectivos, teniendo en cuenta la importancia que tienen para miles de tucumanos que dependen diariamente del sistema para trabajar, estudiar o realizar trámites.
El mandatario sostuvo que el Gobierno provincial está dispuesto a intervenir y colaborar para evitar interrupciones, en medio de tensiones entre empresarios del sector y trabajadores. “Vamos a hacer todos los esfuerzos para que los servicios públicos se presten con normalidad”, enfatizó.
Jaldo también destacó que detrás del funcionamiento del transporte hay no solo usuarios —estimados en más de 600.000— sino también miles de familias que dependen laboralmente del sistema, por lo que consideró fundamental evitar conflictos que deriven en paros.
En este contexto, el gobernador insistió en la necesidad de diálogo entre las partes involucradas y en el compromiso del Estado para sostener un servicio considerado esencial. La postura oficial apunta a garantizar la continuidad del transporte público en Tucumán pese a las dificultades económicas y financieras que atraviesa el sector.











