El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, lanzó una fuerte advertencia ante la creciente cantidad de amenazas de tiroteos en escuelas de la provincia y aseguró que su gestión aplicará medidas estrictas para frenar estos hechos.
“No vamos a seguir tolerando este tipo de acciones por parte de los estudiantes”, afirmó el mandatario, en referencia a las pintadas intimidatorias y mensajes que generaron alarma en la comunidad educativa. En ese sentido, remarcó que estas conductas constituyen delitos: “Decir que puede haber tiros es una amenaza, y eso es un delito. A los delitos les tiene que caer todo el peso de la ley”, sostuvo.
Decreto y sanciones
Como respuesta, el Gobierno provincial dispuso la aplicación plena del Decreto 772/7, que establece un endurecimiento de las medidas de seguridad y sanción. Entre los principales puntos se destacan:
Expulsión y posible aprehensión de los alumnos involucrados.
Traslado a institutos especializados, como el Padre Brochero en Benjamín Paz.
Responsabilidad directa de padres y tutores por la conducta de los menores.
Posibles sanciones a instituciones educativas que no garanticen el control.
Además, se ordenó reforzar la presencia policial en los establecimientos donde se detectaron amenazas, con tareas preventivas dentro y fuera de las escuelas.
Al menos 15 denuncias
El mandatario confirmó que ya se registraron al menos 15 denuncias por este tipo de episodios en distintos colegios de la provincia, lo que encendió las alarmas del sistema educativo.
Frente a este escenario, Jaldo planteó un abordaje integral que involucre a toda la comunidad: “Los padres tienen que hacerse cargo, los docentes acompañar y el Gobierno poner límites”, expresó.
“Poner límites”
El gobernador también fue crítico con las estrategias de contención aplicadas hasta el momento y consideró que no han sido suficientes. “No se puede seguir haciendo la vista gorda”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de tomar decisiones firmes para evitar que estos hechos se repitan.
Con este paquete de medidas, el Ejecutivo provincial busca frenar la escalada de amenazas en las escuelas y llevar tranquilidad a estudiantes, docentes y familias, en medio de un clima de creciente preocupación en Tucumán.











