Tras la aprobación de la Ley de Modernización Laboral en el Congreso de la Nación, se desató una fuerte interna dentro del peronismo que tuvo como protagonistas a la legisladora provincial tucumana Sarita Assan y a la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. El debate se encendió luego de que sectores del kirchnerismo cuestionaran el voto de los diputados nacionales por Tucumán y la postura adoptada por el gobernador Osvaldo Jaldo frente a la iniciativa. En ese marco, Mendoza expresó en la red social X que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tiene muchas mujeres verdaderamente valiosas en la representación y defensa del país”, entre otros conceptos, en un mensaje interpretado como una crítica hacia quienes no acompañaron la posición del kirchnerismo.
La respuesta desde Tucumán no tardó en llegar. Assan, congresal del PJ y referente del oficialismo provincial, fue contundente: “No vamos a rifar a la provincia para saldar internas ajenas. Las provincias no son botín de guerra. El peronismo del interior no necesita tutores morales. Tenemos historia, pueblo y conducción propia con Osvaldo Jaldo”.

A través de sus redes sociales, la legisladora profundizó su postura y añadió: “El peronismo nació en el interior y para el pueblo, no para obedecer bajadas de línea de nadie. No necesitamos que nos expliquen la realidad: la vivimos todos los días”. El intercambio dejó al descubierto las tensiones dentro del peronismo tras la sanción de la ley y volvió a poner en evidencia las diferencias entre los sectores alineados con el kirchnerismo y aquellos que responden a los gobernadores del interior. En Tucumán, el oficialismo provincial ratificó su respaldo a la conducción de Jaldo y defendió la postura adoptada por sus representantes en el Congreso, en medio de un escenario nacional atravesado por reacomodamientos y disputas internas dentro del PJ.











