En las últimas horas comenzó a circular con fuerza en Instagram y otras plataformas una publicación que acusa al referente político Lisandro Catalán de recibir importantes sumas de dinero provenientes de YPF para sostener un supuesto “centro de trolls” en Tucumán destinado a influir en la discusión pública y responder a periodistas y dirigentes opositores.
La denuncia difundida, asegura que Catalán percibiría más de 300 millones de pesos mensuales y que parte de esos recursos serían utilizados para financiar estructuras digitales dedicadas a instalar mensajes políticos, defender al espacio libertario y atacar voces críticas en redes sociales. En ese contexto, comenzaron a mencionarse distintos nombres de influencers, tiktokers y creadores de contenido tucumanos que habitualmente expresan posiciones cercanas al dirigente o responden a publicaciones vinculadas a la política provincial.
Entre ellos aparecen Gonzalo Heredia, Aarón Flores, Gabriel Lazarte, Benjamín Gosen y Mirna Salazar, quienes fueron señalados en redes por usuarios que aseguran que formarían parte de un esquema coordinado de comunicación digital. El tema, desde hace tiempo ya comenzó a generar repercusiones en el ámbito político tucumano y abrió un fuerte debate sobre el uso de recursos, la influencia de las redes sociales en la política y el rol de los denominados “troll centers” en las campañas digitales.
Mientras algunos sectores exigen explicaciones y mayor transparencia, otros consideran que se trata de una operación política en medio de la creciente tensión interna y el clima preelectoral que atraviesa la provincia. Desde el entorno de Catalán no hubo hasta ahora un pronunciamiento oficial sobre las versiones viralizadas.











