El fenómeno climático de El Niño mantiene en alerta a distintas regiones de la Argentina por la posibilidad de lluvias intensas, tormentas y crecidas de ríos. Según las proyecciones meteorológicas, sus efectos podrían intensificarse durante los próximos meses y extenderse hasta el otoño de 2027. La situación más compleja se registra en el Litoral, especialmente en Corrientes, Chaco y Misiones, donde el aumento del nivel de los ríos eleva el riesgo de inundaciones.
En Corrientes, la crecida del Paraná provocó evacuaciones y autoevacuaciones, mientras que otras localidades ribereñas permanecen bajo vigilancia.En paralelo, distintas zonas del oeste del país podrían registrar nevadas en la cordillera y precipitaciones intensas en sectores de Cuyo y la Patagonia.
También se esperan tormentas en regiones del centro, acompañadas por temperaturas inferiores a las habituales para esta época del año. Los especialistas advierten que las lluvias registradas en el sur de Brasil también pueden contribuir al crecimiento de los ríos de la Cuenca del Plata, por lo que el riesgo podría mantenerse incluso después de que disminuyan las precipitaciones en territorio argentino.
Las previsiones indican que el período de mayor intensidad de El Niño podría concentrarse entre fines de 2026 y los primeros meses de 2027, con posibles consecuencias para las poblaciones ribereñas, la producción agropecuaria y la infraestructura. Por este motivo, las autoridades mantienen el seguimiento de la situación hidrológica y meteorológica para anticipar posibles emergencias.











