El ministro del Interior, Darío Monteros, participó este domingo de la apertura del 121° período de sesiones ordinarias de la Legislatura de Tucumán, encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo, y aseguró que el acto “no fue una formalidad más”, sino una instancia de rendición de cuentas y definición de rumbo en un contexto nacional complejo. Monteros sostuvo que desde el inicio de la gestión se tomó la decisión de “ordenar el Estado sin abandonar a la gente”, y remarcó que la Provincia mantiene el sostenimiento de áreas sensibles como salud, educación, seguridad, políticas sociales y obra pública con recursos propios.
En ese sentido, marcó diferencias con el Gobierno nacional, conducido por Javier Milei, al señalar que mientras la Nación se enfoca en la macroeconomía, Tucumán continúa garantizando servicios esenciales. Además, advirtió sobre deudas millonarias que —según indicó— mantiene la Nación con la Provincia en conceptos vinculados a PAMI, ANSES, fondos educativos y transporte, aunque aseguró que pese a ese escenario “se cumplen compromisos, se pagan salarios y se sigue invirtiendo”.
El funcionario también se pronunció sobre el debate por la reforma electoral y pidió “no subestimar a los tucumanos”. En esa línea, defendió la legitimidad de las autoridades elegidas bajo el sistema vigente y afirmó que, en experiencias anteriores donde se utilizaron distintos sistemas de votación en una misma elección, los resultados fueron similares. “Si hay debate, que sea serio, sin demonizaciones ni oportunismo”, planteó.
Por último, Monteros puso el foco en el trabajo territorial que lleva adelante el Ministerio del Interior a través del Plan Independencia. Destacó que la iniciativa permite llevar obras, servicios y acompañamiento institucional a comunas y municipios del interior, fortaleciendo la presencia del Estado en localidades históricamente postergadas. «El Tucumán que queremos no se construye desde un escritorio ni desde una sola ciudad; se construye desde el Interior”, concluyó.











