Amenazas en escuelas: “Es un aviso de los chicos a una sociedad desconectada”, sostuvo Brener

En diálogo con Exequiel Rodríguez en Actualidad por Del Plata (93.9 MHz), el licenciado en Ciencias de la Educación Gabriel Brener analizó la creciente preocupación por amenazas de violencia en escuelas de todo el país y sostuvo que se trata de una problemática grave que debe ser abordada con herramientas pedagógicas, más que con respuestas meramente punitivas.

Brener, quien además de su formación académica se desempeñó como preceptor, docente y directivo en escuelas secundarias, aseguró que estos episodios “no son ninguna broma” y requieren sanciones. Sin embargo, remarcó que las mismas deben tener un sentido educativo: “La sanción tiene que permitir que el chico comprenda el error y repare. Si no, es solo un gesto para la tribuna”.

En ese sentido, cuestionó las medidas centradas exclusivamente en la seguridad, como la instalación de cámaras, controles en los accesos o la presencia policial. “Eso responde más a una demanda social inmediata que a una solución de fondo. El sentido pedagógico se pierde y aparece el marketing de la seguridad”, afirmó.

Para el especialista, estas situaciones deben interpretarse como una señal de alerta: “Los chicos nos están avisando que algo no está bien. Están pidiendo ser escuchados, tener un proyecto de vida y poder expresar lo que les pasa”.

Brener también puso el foco en la desconexión entre adultos y adolescentes, en una sociedad paradójicamente hiperconectada. “Estamos todo el tiempo conectados a internet, pero profundamente desconectados en lo humano. Falta diálogo real”, explicó. Además, vinculó estas conductas con el clima social y político: “Los chicos aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Si desde los lugares de poder se naturaliza la agresión y la descalificación, es muy difícil construir una convivencia basada en el respeto”.

En la misma línea, defendió el rol de la escuela y los docentes, al considerar que muchas veces son quienes contienen y escuchan a los jóvenes frente a un entorno adulto ausente o desbordado por la situación económica.

Sobre el rol de las familias, señaló que la dificultad no es solo material, sino también vincular: “No alcanza con preguntar y recibir respuestas monosilábicas. Tampoco se trata de controlar todo lo que hacen. Hay que reconstruir una relación basada en la confianza y el diálogo”.

Finalmente, Brener insistió en que la solución no pasa por endurecer castigos, sino por fortalecer los lazos sociales: “Si no hacemos un trabajo real con los chicos, más allá de medidas para la tribuna, estamos comprometiendo el futuro como sociedad. Hay que recomponer vínculos que hoy están muy rotos”.

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