El ex intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, volvió a la escena pública con una declaración que reconfigura el mapa político provincial: anunció que trabajará activamente por la reelección del gobernador Osvaldo Jaldo en 2027. La definición fue realizada durante su participación en el programa Sin Letra Chica, donde Alfaro dejó en claro su posicionamiento en un contexto marcado por la especulación y los movimientos silenciosos dentro de la dirigencia tucumana. Lejos de la ambigüedad que suele predominar en tiempos preelectorales, el ex jefe comunal capitalino optó por un mensaje directo: respaldará el proyecto político que encabeza Jaldo y se comprometerá a trabajar para su continuidad en el poder.
El gesto no pasa desapercibido. Alfaro gobernó durante ocho años el distrito más relevante de la provincia, consolidando una estructura territorial propia y un caudal electoral significativo. Su apoyo representa, en ese sentido, un aporte estratégico para el oficialismo, especialmente en sectores donde el peronismo tradicional encuentra mayores dificultades.
En lugar de posicionarse desde la demanda de espacios, Alfaro se mostró como un actor que busca sumar desde su experiencia, su armado político y su lectura del escenario actual. Su reaparición, con una definición clara, introduce un elemento de peso en la dinámica política tucumana de cara a los próximos años.
En un tablero donde predominan las señales difusas, su pronunciamiento marca una toma de posición concreta y anticipa posibles reconfiguraciones en las alianzas de cara a 2027.











