La tarea docente en los sectores rurales y de difícil acceso presenta desafíos que van mucho más allá de las aulas. En este caso, la maestra debe realizar un extenso recorrido de aproximadamente cinco horas a caballo para poder llegar hasta el establecimiento y encontrarse con sus alumnos. La escuela de Mala Mala se encuentra en una zona de montaña donde las distancias, los caminos y las condiciones geográficas dificultan el acceso.
Para la docente, sin embargo, esas dificultades no representan un impedimento para cumplir con su tarea y garantizar que los chicos puedan continuar con su formación.
El esfuerzo cotidiano pone en evidencia la realidad que atraviesan numerosas comunidades de alta montaña, donde el acceso a servicios esenciales como la educación requiere un compromiso especial por parte de quienes trabajan allí. El recorrido a caballo se convirtió así en parte de la rutina de esta docente, que dedica varias horas de viaje para llegar hasta sus alumnos y sostener la presencia educativa en uno de los sectores más alejados de Tucumán.
Su historia representa además el compromiso de tantos docentes que desarrollan su trabajo en contextos rurales y de montaña, enfrentando grandes distancias y dificultades de traslado para que la educación pueda llegar a cada rincón de la provincia.











