Un relevamiento de la consultora Focus Market reflejó que gran parte de los hogares argentinos continúa atravesando dificultades económicas, pese a algunos indicadores de recuperación. El estudio definió el escenario actual como de “tensión contenida”, marcado por restricciones en el consumo, pérdida de poder adquisitivo y expectativas moderadamente optimistas.
El denominado “Índice del Argentino de a Pie” alcanzó 61,8 puntos en una escala de 0 a 100. Según explicó el director de Focus Market, Damián Di Pace, esto refleja que las familias siguen ajustando gastos y administrando sus ingresos con cautela, evitando por ahora un deterioro más profundo. Sin embargo, advirtió que la situación sigue siendo frágil y vulnerable frente a nuevos shocks económicos.
El informe combina datos objetivos —como salarios, inflación y costo de vida— con encuestas sobre percepción económica. A partir de ese cruce, la consultora detectó fuertes diferencias sociales y regionales. Mientras algunos hogares aún logran ahorrar o sostener el consumo, otros directamente no llegan a fin de mes. Entre los datos más sensibles, el estudio destacó que un 14% de los encuestados reconoció haber reducido la cantidad o calidad de los alimentos consumidos, una señal que Focus Market consideró como un indicador directo de vulnerabilidad social.
Pese a este panorama, casi la mitad de los consultados aseguró creer que su situación económica mejorará en los próximos tres meses.
Según la consultora, esa expectativa positiva puede estar vinculada tanto a una necesidad social de creer que “lo peor ya pasó” como a la posibilidad concreta de mejoras laborales o salariales próximas. El trabajo también marcó una fuerte desigualdad entre provincias.
Mientras distritos como Buenos Aires y Neuquén muestran ingresos más altos, otras jurisdicciones del norte argentino continúan muy por debajo del costo de la canasta básica.












