La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) declaró el estado de alerta y movilización en Tucumán ante la falta de acuerdo en la negociación salarial de los trabajadores de la actividad arandanera. La decisión fue comunicada por el delegado regional de UATRE Tucumán, Germán Ferrari, luego de que fracasara la instancia de negociación directa con el sector empresario.
El conflicto también se extendió a otras regiones productoras de arándanos del país, donde el gremio adoptó una postura unificada.
Desde UATRE Tucumán rechazaron categóricamente la propuesta salarial presentada por las cámaras patronales, al considerar que resulta insuficiente frente a la situación económica y al costo de vida que enfrentan los trabajadores rurales y sus familias. Según el comunicado difundido por la organización, la propuesta empresarial para Tucumán contempla incrementos escalonados del 1,7% para agosto, septiembre y octubre, lo que representa un aumento acumulado del 5,1% y una mejora de apenas $669,58 por jornal.
Frente a esa oferta, UATRE planteó una recomposición salarial significativamente superior: 9,1% para agosto, 3,7% para septiembre y 3,6% para octubre, alcanzando un incremento acumulado del 17,4%. El gremio sostuvo que existe una diferencia sustancial entre ambas propuestas y remarcó que el planteo empresario no representa una verdadera recomposición salarial, sino un aumento que no permitiría compensar la pérdida del poder adquisitivo.
La situación se agravó luego de que las negociaciones nacionales tampoco alcanzaran un entendimiento. De acuerdo con información difundida sobre el conflicto, la propuesta empresarial llegó a ubicarse en un incremento acumulado del 8,5% para cinco meses, mientras UATRE cuestionó que el esquema no contempla una compensación suficiente por el período de congelamiento salarial.
Ante la falta de acuerdo, la organización decidió trasladar la discusión al ámbito de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), con el objetivo de que se establezca un piso salarial que contemple las necesidades de los trabajadores del sector.
En Tucumán, Ferrari advirtió que el gremio no está dispuesto a aceptar que el ajuste recaiga nuevamente sobre los trabajadores rurales y confirmó que la delegación provincial permanecerá en estado de alerta y movilización.











