La comunidad de Trancas vive días de preparación espiritual de cara a la festividad en honor a San Francisco Solano, una de las figuras más veneradas del norte argentino. Como cada año, vecinos y vecinas se congregan en distintas actividades religiosas impulsadas por la Parroquia San Joaquín, fortaleciendo la fe colectiva y el sentido de pertenencia.
La tradición recuerda el histórico milagro del Pozo de San Francisco, también conocido como el Pozo del Pescado, donde —según la creencia popular— el santo hizo brotar agua al clavar su bastón en la tierra. Este sitio sagrado continúa siendo un punto de encuentro para peregrinos que llegan desde distintos puntos de la región para agradecer y elevar sus pedidos.

En este marco, la gruta de San Francisco y la Iglesia del Pueblo Histórico de Villa Vieja se convierten en espacios centrales de devoción, donde se conservan ofrendas y testimonios de fieles que aseguran haber recibido gracias por intercesión del santo. La fe en San Francisco Solano se mantiene viva a través de generaciones, consolidando una identidad profundamente ligada a lo espiritual.
La celebración principal tendrá lugar el próximo domingo 12 de abril, cuando la comunidad tranqueña se reúna como una gran familia para rendir homenaje a su santo protector, en una jornada que promete estar cargada de emoción, esperanza y fervor religioso.












