Manuel Adorni renunció este sábado a la Jefatura de Gabinete nacional, poniendo fin a una gestión marcada por el escándalo en torno a su patrimonio y las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito. La salida se produjo luego de semanas de creciente presión política y mediática, pese al respaldo que hasta los últimos días le había expresado el presidente Javier Milei.
En su carta de renuncia, Adorni sostuvo que es inocente de las acusaciones y afirmó que demostrará esa situación ante la Justicia. El exfuncionario reconoció anteriormente la existencia de ahorros que no habían sido declarados y aseguró que esos fondos provenían de ingresos obtenidos antes de incorporarse al Gobierno.
El caso generó un fuerte impacto político debido a las denuncias sobre inconsistencias entre los bienes declarados y su nivel de gastos, lo que derivó en investigaciones judiciales y un intenso debate público sobre la transparencia patrimonial de los funcionarios nacionales.
Con la renuncia de Adorni, el Gobierno nacional deberá definir a su reemplazante en un contexto de fuerte presión política, mientras continúan las investigaciones vinculadas al caso.











