La obra social del personal de la industria azucarera, OSPIA, atraviesa un momento de fuerte tensión institucional marcado por disputas internas, denuncias cruzadas y crecientes reclamos de afiliados por la calidad de las prestaciones. La actual conducción está a cargo de Juan Correa, presidente de OSPIA y secretario general de la Federación de Empleados de la Industria Azucarera (FEIA), dirigente sindical identificado con el peronismo.
Correa llegó a la presidencia tras una interna con el ex titular de la entidad, Pita Leguizamón, en un proceso que dejó expuestas profundas diferencias dentro del espacio gremial. Desde la nueva gestión se denunciaron presuntos hechos de corrupción durante la administración anterior. Sin embargo, sectores críticos sostienen que la causa judicial no habría registrado avances significativos y cuestionan la falta de impulso procesal. En ese marco, también señalan la actuación del juez federal interviniente, mencionando la escasa visibilidad pública del expediente.
En paralelo, se reavivan versiones sobre posibles acuerdos políticos y sindicales entre los sectores enfrentados, hipótesis que no cuenta con confirmación oficial pero que alimenta el malestar entre afiliados y trabajadores del sector. Correa, además, tuvo participación en el armado electoral nacional a través de los partidos COPEBO y Fuerza Sindical, espacios en los que figura como apoderado y que habrían articulado acuerdos con referentes del oficialismo provincial en el este tucumano. Mientras tanto, la principal preocupación se centra en la situación prestacional. Afiliados denuncian demoras en la autorización de estudios de alta complejidad, dificultades en la provisión de medicamentos y problemas en la atención de niños con enfermedades graves.
Desde la conducción de OSPIA sostienen que la obra social no estaría recibiendo fondos de la Superintendencia de Servicios de Salud y atribuyen esa situación a decisiones del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. No obstante, voces críticas aseguran que los recursos se estarían enviando en tiempo y forma, lo que profundiza el debate sobre el manejo interno de los fondos. En un contexto económico complejo para el sistema de salud sindical, la situación de OSPIA continúa generando preocupación entre los trabajadores azucareros, que reclaman mayor transparencia, respuestas concretas y garantías en la cobertura médica.











