Murió el Indio Solari, emblema del rock argentino y líder de Los Redonditos de Ricota

Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari, murió este viernes a los 77 años. El histórico cantante y compositor, líder de la legendaria banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció en su casa de Parque Leloir, donde se desplegó un operativo médico que confirmó su deceso. Según trascendió, no se detectaron otras causas de muerte más allá de las complicaciones derivadas del Parkinson que padecía desde hacía años.

La noticia generó una profunda conmoción en el mundo de la música y entre millones de seguidores que acompañaron su trayectoria durante más de cuatro décadas. Considerado una de las figuras más influyentes del rock nacional, Solari construyó una carrera marcada por el misterio, la independencia artística y una convocatoria popular sin precedentes.

El artista había revelado públicamente en 2015 que padecía Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que condicionó progresivamente su actividad. Un año después, durante un recital en Tandil, confirmó ante su público que convivía con el mal que, según sus propias palabras, le venía “pisando los talones”. A pesar de las limitaciones físicas, continuó desarrollando proyectos musicales y creativos, participando incluso de manera virtual en presentaciones de su banda.

En diversas entrevistas, Solari describió el Parkinson como una enfermedad “jodida e invalidante”, aunque destacaba la importancia de los tratamientos, la actividad física y el trabajo artístico para sobrellevar los síntomas. La pintura, la escritura y la música fueron algunas de las herramientas que utilizó para enfrentar el dolor y las contracturas que le provocaba la enfermedad. Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná, el Indio fundó junto a Skay Beilinson y Poli Castro la banda que se convertiría en un fenómeno cultural único en Argentina.

Con letras enigmáticas y una fuerte identidad contracultural, Los Redonditos de Ricota marcaron a generaciones enteras y transformaron cada recital en una verdadera ceremonia popular.

Tras la separación del grupo, el cantante continuó su carrera al frente de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, con la que mantuvo intacta su capacidad de convocatoria. Sus conciertos movilizaron a cientos de miles de personas en distintas ciudades del país, consolidando un fenómeno que trascendió lo estrictamente musical.

Con su muerte desaparece una de las voces más representativas del rock argentino. Sin embargo, su obra, sus canciones y el fenómeno cultural que construyó permanecerán como parte fundamental de la historia de la música popular del país.

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