Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años, luego de haber sido internado en el sanatorio Los Arcos por un agravamiento de una afección respiratoria. La noticia generó una profunda conmoción en el ámbito periodístico y en los medios argentinos. Nacido el 7 de febrero de 1944 en el barrio porteño de Devoto, Gelblung comenzó su carrera periodística siendo muy joven en la revista Gente, donde se formó en las redacciones y rápidamente se destacó por su capacidad para construir historias y generar impacto.
A los 25 años realizó una de sus primeras grandes coberturas internacionales al viajar para cubrir la Guerra de los Seis Días. Aquella experiencia marcó el inicio de una extensa trayectoria como periodista y corresponsal.
Con el paso de los años, Gelblung ocupó distintos espacios de relevancia en el periodismo gráfico y llegó a ser jefe de redacción de Gente. Su estilo se caracterizó por la búsqueda de temas de alto impacto, una mirada provocadora y una particular utilización de la ironía. Su llegada a la televisión durante la década de 1990 amplió aún más su popularidad.
Al frente de Memoria, desarrolló investigaciones y coberturas sobre temas policiales, misteriosos y controversiales, con una estética que rompió con los formatos tradicionales de la época. Entre sus trabajos más recordados también se encuentra 70.20.10, ciclo que permaneció en pantalla durante varios años y consolidó su presencia como uno de los referentes del periodismo televisivo.
Pero la trayectoria de Gelblung no quedó limitada a la Argentina. En 2022, con 78 años, viajó a Ucrania para cubrir la guerra iniciada tras la invasión rusa. Allí volvió a demostrar su vocación por estar en el lugar de los hechos y realizar coberturas desde el territorio. En radio también construyó una extensa carrera y encabezó diferentes ciclos periodísticos a lo largo de las décadas, convirtiéndose en una voz reconocible para varias generaciones de oyentes.
Su personalidad fuerte, su estilo directo, sus investigaciones y sus polémicas formaron parte de una carrera que atravesó distintos momentos de la historia argentina. Para sus seguidores y colegas, Gelblung fue un periodista de una generación que entendió los medios como un espacio para buscar historias y generar conversación.
Con su muerte desaparece una de las figuras más reconocibles del periodismo argentino de las últimas cinco décadas, dejando una trayectoria marcada por la gráfica, la radio, la televisión y una manera singular de contar la realidad.











