Mora crediticia: desaceleró el deterioro, pero sigue en niveles elevados

El deterioro del mercado crediticio argentino comenzó a desacelerarse, pero la morosidad permanece en niveles elevados y podría extenderse durante un período prolongado. Así lo señaló un informe económico del Banco Nación, que vinculó el aumento de los incumplimientos con la expansión acelerada del crédito, una mayor carga financiera sobre las familias y tasas de interés más exigentes.

Según el reporte, la desaceleración de la mora responde a una menor frecuencia de empeoramiento de los préstamos, cierta estabilización de la carga financiera de los hogares y un crecimiento de las refinanciaciones. Sin embargo, la entidad advirtió que estos factores todavía no alcanzan para afirmar que el proceso de normalización esté consolidado. Uno de los principales focos de preocupación está en los hogares.

El informe remarcó que el deterioro se concentra especialmente entre los deudores más jóvenes, las personas que mantienen créditos con varias entidades y quienes recurren a proveedores no financieros de crédito. En este último segmento, la cartera irregular alcanzó el 32,5% en julio, frente al 7,7% registrado por la banca tradicional. La diferencia también se explica por el tipo de financiamiento: mientras los proveedores no financieros concentran préstamos de menor monto, alcanzando una cartera total de $16,3 billones, el sistema bancario administra unos $161,5 billones.

La edad también aparece como un factor determinante. Entre los clientes de entre 18 y 25 años, la mora alcanzó al 33,4% de las personas en julio, mientras que entre los mayores de 60 años fue del 10%. Si se considera el monto de las deudas, la irregularidad fue del 27,1% entre los jóvenes y del 9,3% entre los adultos mayores. Otro indicador relevante es la cantidad de entidades con las que cada persona mantiene deudas.

La mora fue del 21,9% entre quienes tenían una sola relación crediticia, pero trepó al 34% entre quienes operaban con cinco entidades y llegó al 57,6% entre aquellos que tenían compromisos con diez o más.

Frente a este escenario, las refinanciaciones aparecen como una herramienta para contener el deterioro. El Banco Nación informó que durante 2026 acumuló 114.232 operaciones de refinanciación por $523.203 millones, que alcanzaron a 99.956 clientes. El 64,2% del monto correspondió a personas que ya se encontraban en mora y el 35,8% a casos de premora.

De todos modos, el informe advierte que refinanciar una deuda no implica una recuperación inmediata de la situación financiera. Para que un deudor vuelva efectivamente a una situación regular se requiere un período prolongado de cumplimiento.

El diagnóstico del Banco Nación plantea así un escenario de mejora parcial, pero todavía frágil: la velocidad con la que crece la morosidad disminuyó, aunque los niveles de incumplimiento siguen siendo elevados y la situación de los hogares continuará bajo monitoreo durante lo que resta de 2026.

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