El ministro del Interior de Tucumán, Darío Monteros, salió públicamente a respaldar al gobernador Osvaldo Jaldo y rechazó las acusaciones que circularon en las últimas horas sobre la compra de una propiedad en Tafí del Valle. A través de declaraciones difundidas en redes sociales, Monteros aseguró que “cada vez que aparece una operación mediática, tenemos que volver a explicar lo que ya está documentado”, en referencia a la adquisición del inmueble, sobre la cual afirmó que se trató de “una operación privada, bancarizada, escriturada y respaldada con una hipoteca”.
Según sostuvo el funcionario, la compra cuenta con “trazabilidad, intervención bancaria, registros formales y documentación suficiente para explicar el origen y la estructura financiera” de la operación, descartando así cualquier tipo de irregularidad. Monteros también respondió a las versiones vinculadas a una supuesta omisión en declaraciones juradas cuando Jaldo fue electo diputado nacional.
En ese sentido, aclaró que el actual gobernador “nunca asumió esa banca” y que incluso “renunció a las 48 horas”, por lo que remarcó que “ni siquiera fue proclamado” formalmente como legislador nacional. En otro tramo de sus declaraciones, el ministro recordó el episodio de los “17 mil millones”, al que calificó como “una operación política para generar sospecha e indignación selectiva”.
Además, cuestionó duramente a sectores mediáticos y gremiales que —según afirmó— intentan “condicionar al Gobierno”, y sostuvo que la gestión provincial está enfocada en administrar Tucumán en un contexto económico complejo, marcado por la caída de recursos nacionales, la paralización de obras públicas y las dificultades económicas de las familias.
“La indignación real de la gente no nace de una noticia falsa ni de un título armado. Nace cuando sube la comida, cuando cuesta pagar la luz, cuando falta trabajo o cuando se abandona la obra pública”, expresó Monteros en defensa del mandatario tucumano.












