El gobierno de Javier Milei oficializó un esquema de adelantos de coparticipación por hasta $400.000 millones destinado a 12 provincias, en un contexto de fuerte caída de la recaudación y de las transferencias automáticas. La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante un decreto que habilita a la Nación a girar de manera anticipada fondos que ya corresponden a las provincias por ley.
Sin embargo, esos recursos deberán ser reintegrados dentro del mismo ejercicio fiscal, es decir, antes de que finalice 2026. El objetivo principal es brindar alivio financiero inmediato a las administraciones provinciales, que atraviesan un deterioro en sus ingresos.
Según distintos informes, las transferencias automáticas cayeron alrededor de un 6,4% en el primer trimestre, mientras que la coparticipación registró descensos interanuales cercanos al 7% en marzo. El nuevo esquema establece además una tasa de interés del 15% para estos adelantos, considerablemente menor a la que enfrentarían las provincias si buscaran financiamiento en el mercado, donde las tasas pueden duplicar ese nivel.
Desde el Gobierno señalaron que este mecanismo permite ordenar la asistencia financiera, fijando un tope global y reglas claras, a diferencia de los pedidos extraordinarios que se realizaban de forma mensual. A su vez, la asignación de los montos específicos quedará en manos de la Secretaría de Hacienda, que evaluará la capacidad de repago de cada jurisdicción.
En paralelo, la decisión también se interpreta como un gesto político en medio de la negociación con gobernadores, en un escenario marcado por tensiones fiscales y la necesidad de sostener acuerdos legislativos para avanzar con reformas impulsadas por la Casa Rosada.











