La crisis del entramado productivo argentino continúa generando señales de alarma. Según un informe elaborado por la organización Fundar en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la llegada de Javier Milei al Gobierno ya cerraron 24.437 empresas en todo el país, lo que representa una caída del 4,8% del total de firmas registradas.
El relevamiento sostiene que se trata de la peor destrucción empresaria registrada en los primeros 27 meses de una gestión presidencial y advierte que los niveles actuales ya son comparables con los observados durante la pandemia de COVID-19.
El último dato disponible, correspondiente a febrero de 2026, mostró el cierre de 257 empresas respecto de enero, equivalente a una baja mensual de 0,05%. Con este resultado, la Argentina acumula 17 meses seguidos de retroceso en la cantidad de compañías activas y 24 meses consecutivos de caída interanual.
Entre los sectores más afectados aparecen transporte y almacenamiento, enseñanza y agro, mientras que alojamiento y gastronomía registraron un desempeño relativamente mejor en el último período. Además, 23 de las 24 provincias argentinas perdieron empresas desde noviembre de 2023. Desde Fundar señalaron que muchas empresas enfrentan dificultades para competir debido a la combinación de costos elevados, atraso cambiario y una mayor apertura de importaciones.
Guido Zack, director de Economía de la entidad, afirmó que el esquema actual “favorece más a las importaciones que a la producción nacional”. El informe también menciona casos de firmas que cerraron plantas, frenaron producción o redujeron personal en las últimas semanas, entre ellas compañías de los sectores textil, industrial, farmacéutico y de electrodomésticos.
Mientras tanto, algunas inversiones vinculadas a energía, minería y actividades exportadoras continúan avanzando, marcando una economía cada vez más desigual entre sectores.












