La interna opositora tucumana sumó un nuevo capítulo luego de que el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, quedara afuera del armado político de La Libertad Avanza encabezado por Lisandro Catalán. Desde el espacio municipal surgieron cuestionamientos hacia la conducción libertaria, que fueron interpretados por referentes de LLA como un intento de debilitar el liderazgo provincial del funcionario nacional.
La polémica se profundizó a partir de declaraciones de Pablo Quiroga, quien buscó diferenciar las coincidencias ideológicas con el espacio libertario de las diferencias personales con Catalán. Sin embargo, en el oficialismo libertario consideraron que los cuestionamientos apuntan directamente contra el proyecto político que viene consolidándose en Tucumán bajo el liderazgo del presidente Javier Milei.
El conflicto se había agravado previamente cuando Macchiarola calificó a Catalán de “sectario” y deslizó sospechas sobre supuestos acuerdos con sectores del peronismo, luego de que se descartara una alianza electoral que incluyera al jefe municipal y al diputado nacional Mariano Campero. Desde La Libertad Avanza rechazaron esas acusaciones y sostuvieron que forman parte de una estrategia para condicionar el armado opositor con vistas a las elecciones de 2027.
La respuesta más contundente llegó desde el diputado nacional Federico Pelli, quien defendió a Catalán y aseguró que cualquier ataque contra su figura implica también un ataque contra La Libertad Avanza en Tucumán.
De esta manera, la disputa expone una fractura cada vez más visible entre sectores del radicalismo tucumano y el espacio libertario, en un escenario que ya empieza a proyectar la pelea por el poder provincial de cara a 2027.











