Con una importante cartelera artística, una puesta en escena de gran magnitud y una amplia participación de la comunidad, el tradicional encuentro volvió a posicionar a San Isidro de Lules como uno de los grandes escenarios culturales de la provincia. Bajo la gestión de la intendenta Marta Albarracín, el festival se desarrolló durante el 18, 19 y 20 de septiembre en el Parque Cultural Lules, con una propuesta que combinó espectáculos musicales, gastronomía, emprendimientos, cultura y espacios de encuentro para vecinos y visitantes.Uno de los grandes atractivos de esta edición fue, sin dudas, la cartelera artística.
El escenario recibió a figuras y grupos de reconocida trayectoria como Los Nocheros, El Chaqueño Palavecino, Chili Fernández, LBC y Euge Quevedo, Los Tipitos, Campedrinos, Christian Herrera, Banda XXI y Los Auténticos Decadentes, además de una importante presencia de artistas tucumanos.
La diversidad de la programación permitió reunir en un mismo escenario al folclore, el cuarteto, el rock y distintos géneros de la música popular, con una propuesta pensada para diferentes generaciones.Pero la magnitud de esta edición no estuvo únicamente en los nombres de la cartelera. La organización también apostó por una puesta en escena de gran escala, con un escenario de importantes dimensiones, pantallas, equipamiento técnico, espacios gastronómicos, emprendedores, merchandising y diferentes sectores destinados a recibir al público.

A esto se sumó la participación de artistas, músicos, bailarines y academias de Lules, que tuvieron un lugar destacado dentro de la programación y permitieron mostrar el talento y la identidad cultural de la ciudad.En ese sentido, la 53.ª edición de Lules Canta a la Patria dejó la sensación de haber sido uno de los festivales más importantes realizados en Tucumán durante los últimos tiempos. La combinación de una cartelera de primer nivel, una producción de gran envergadura, la participación de artistas locales y una importante convocatoria permitió que la tradicional celebración alcanzara una dimensión que trascendió a la propia ciudad.

Detrás de este resultado también hubo un trabajo articulado entre diferentes niveles del Estado. La realización del festival contó con el acompañamiento del Gobierno de Tucumán, encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo, y del Ministerio del Interior, a cargo del ministro Darío Monteros, que acompañaron el desarrollo de una celebración que forma parte del calendario cultural y turístico de la provincia. Asimismo, la Legislatura de Tucumán, a través de las gestiones del legislador Carlos Gallia, brindó su acompañamiento para hacer posible una propuesta de estas características.
Este respaldo institucional permitió fortalecer una iniciativa que no solo tiene impacto cultural, sino que también genera movimiento económico para comerciantes, emprendedores, gastronómicos y trabajadores vinculados directa e indirectamente con el festival.

El resultado fue una celebración que logró combinar identidad, cultura, entretenimiento y desarrollo local. Bajo la conducción de Marta Albarracín, Lules Canta a la Patria volvió a demostrar que las fiestas populares pueden convertirse en verdaderos acontecimientos culturales y turísticos, capaces de convocar a familias de toda la provincia y proyectar a San Isidro de Lules como un punto de referencia dentro del mapa festivalero tucumano. «Con 53 ediciones, el desafío era mantener viva una tradición y, al mismo tiempo, elevar el nivel de la propuesta», sostuvo la jefa municipal.

Esta edición lo consiguió con una programación artística de jerarquía, una producción de gran despliegue y una fuerte participación de la comunidad. Así, Lules Canta a la Patria cerró una de sus ediciones más destacadas de los últimos años, dejando una vara alta para las próximas celebraciones y consolidándose como una de las grandes fiestas populares de Tucumán.













