Desde Castel Gandolfo, el pontífice advirtió que este tipo de amenazas no solo violan el derecho internacional, sino que también plantean un serio problema moral, al poner en riesgo la vida de millones de civiles inocentes, especialmente niños, ancianos y enfermos.
El pronunciamiento del Papa se dio luego de expresiones de Trump en las que insinuó la posibilidad de destruir completamente a Irán, incluso afirmando que “una civilización podría morir”, lo que elevó la preocupación global por una posible catástrofe humanitaria.
Ante este escenario, León XIV instó a la comunidad internacional y a los ciudadanos a alzar la voz para evitar una guerra mayor, promoviendo el diálogo y la diplomacia como única salida al conflicto. También remarcó la necesidad de proteger a la población civil y frenar los ataques a infraestructuras esenciales.
La postura del Vaticano refleja un creciente distanciamiento frente a la estrategia estadounidense en la región, en un contexto donde la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa intensificándose sin una resolución cercana.












