La Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba atraviesa una profunda crisis interna luego de que distintos referentes del partido denunciaran una maniobra de la conducción provincial para impedir la realización de las elecciones internas y allanar el camino hacia un eventual acuerdo político con el espacio del presidente Javier Milei.
Según las denuncias, el objetivo de la cúpula radical era evitar la competencia interna y fortalecer una estrategia que permitiera llegar a las elecciones de 2027 con mayores posibilidades de conformar una alianza con La Libertad Avanza. La iniciativa generó un fuerte rechazo entre sectores del radicalismo, que cuestionaron el intento de modificar el funcionamiento institucional del partido.
La propuesta finalmente no prosperó debido a la resistencia de dirigentes y militantes que exigieron respetar los mecanismos democráticos internos. Los sectores opositores sostienen que cualquier definición sobre alianzas electorales debe surgir del debate partidario y no de decisiones adoptadas por la conducción.
La disputa expone las diferencias que atraviesan a la UCR cordobesa respecto de la relación que debe mantener con el oficialismo nacional. Mientras un sector considera conveniente explorar un entendimiento con La Libertad Avanza, otro defiende la autonomía del partido y rechaza un acercamiento con el espacio libertario.












