Dentro del peronismo tucumano crece la convicción de que hoy, más que nunca, resulta necesaria la unidad del justicialismo provincial, más allá de las diferencias o líneas internas. Según distintos dirigentes y militantes, el objetivo no pasa únicamente por frenar el avance político de La Libertad Avanza, sino por construir una victoria contundente de cara a las elecciones de 2027.
En ese marco, sostienen que el espacio libertario aún no logra consolidarse en Tucumán, donde las internas y los celos políticos “están a la orden del día” entre dirigentes que, en su mayoría, provienen de otros espacios políticos.
Además, remarcan que una de las principales herramientas de campaña de La Libertad Avanza son las redes sociales y el trabajo de influencers que, según afirman, perciben importantes sumas de dinero para cuestionar al peronismo y a la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo. También apuntan contra el multimedio “Enterate”, al que califican como un espacio con “poca o casi nula influencia comunicacional” en los hogares tucumanos.
En el oficialismo consideran que el presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, es consciente de esta realidad política. Por eso, aseguran que ya existen versiones que lo ubican como posible candidato a senador nacional, mientras que el diputado Pelli podría competir por la intendencia de San Miguel de Tucumán. Para sectores del PJ, estas versiones tienen sustento debido al “desgaste político” que implicaría enfrentar a Jaldo, a quien describen como un dirigente con gran poder electoral tanto en la Capital como en el interior provincial, además de contar con altos niveles de imagen positiva y aprobación de gestión.

Entre los puntos que destacan de la actual administración provincial mencionan la continuidad de la obra pública pese a los recortes nacionales, el pago de salarios en tiempo y forma, la política de seguridad, la lucha contra el narcotráfico, y las acciones en materia de salud, educación y desarrollo social. También remarcan el acompañamiento a municipios y comunas a través del Ministerio del Interior, conducido por Darío Monteros.
A esto suman el respaldo de diputados y senadores nacionales que acompañan la gestión provincial “pensando en Tucumán”. En ese contexto, consideran que a La Libertad Avanza “le será cuesta arriba” llegar a la Gobernación, incluso contando con el apoyo del presidente Javier Milei y de Karina Milei. También señalan que la instalación de gigantografías con el mensaje “Milei es Catalán” no garantiza necesariamente un crecimiento político en la provincia.
El armado peronista
En el oficialismo aseguran que el principal activo del peronismo tucumano es “la totalidad del movimiento”, que encuentra en Osvaldo Jaldo una figura de conducción fuerte y difícil de derrotar.

Entre los dirigentes mencionados aparecen intendentes como Gonzalo Monteros, de Banda del Río Salí; Francisco “Panchito” Serra, de Monteros; Raquel Graneros, de Graneros; Gimena Mansilla, de Aguilares; Elvio Salazar, de Simoca; Antonio Moreno, de Trancas; Francisco “Pancho” Caliva, de Tafí del Valle; y Marta Albarracín, de Lules.

También destacan el rol de la Legislatura provincial bajo la conducción del vicegobernador Miguel Acevedo, quien incluso es mencionado como posible candidato a la reelección. A la vez, resaltan figuras históricas y dirigentes de peso dentro del peronismo como Fernando Juri, Rossana Chahla, Sergio Mansilla, Marcelo Herrera, Marcelo Caponio y Federico Masso, además del presidente de la Mutualidad Provincial de Tucumán, Daniel Deiana.

El esquema político se completa con concejales, comisionados comunales y dirigentes gremiales como Juan Correa y Samuel Correa, de OSPIA y FEIA; Germán Ferrari, de UATRE; y César González, de UTA, entre otros.

Para los sectores alineados con el gobernador, todo este armado político y territorial demuestra que Jaldo “cuenta con un verdadero ejército de peronistas” que buscará sostener el poder del justicialismo tucumano en las próximas elecciones provinciales.












