El gobernador Osvaldo Jaldo participó este domingo de la misa en honor a San Francisco Solano en la Villa Vieja de Trancas, en una jornada que reunió a miles de fieles junto a autoridades provinciales y municipales. La ceremonia, presidida por el párroco Raúl Olea, estuvo marcada por la devoción y la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la comunidad.
Durante su mensaje, el mandatario destacó el valor espiritual de la festividad y recordó la figura del santo como evangelizador del norte argentino. Además, valoró la participación del pueblo tranqueño y el trabajo de las autoridades locales para sostener este tipo de celebraciones.

En ese marco, Jaldo puso el acento en la situación de las familias del sur tucumano afectadas por las recientes inundaciones. “Pedimos que San Francisco Solano derrame bendiciones sobre todos los tucumanos, especialmente sobre quienes hoy atraviesan momentos difíciles y aún tienen mucho por reconstruir”, expresó, remarcando la necesidad de fortalecer la solidaridad.

El gobernador también dio la bienvenida al padre Raúl Olea, quien asumió recientemente en la parroquia local, y destacó el espíritu solidario y acogedor de la comunidad de Trancas. Asimismo, elevó un mensaje por la paz mundial, pidiendo que cesen los conflictos y que las sociedades puedan vivir en armonía.

Por su parte, el intendente Antonio Moreno y el legislador Roberto Moreno coincidieron en resaltar la importancia de la jornada como un espacio de fe, esperanza y encuentro para toda la comunidad, en una celebración que reafirma la identidad y las tradiciones del pueblo tranqueño.











