En medio de la emergencia provocada por las inundaciones en el sudeste tucumano, el Gobierno provincial intensificó los operativos de rescate y asistencia de animales en las áreas más afectadas, donde el acceso terrestre resulta prácticamente imposible.
Las tareas se desarrollan en un escenario crítico: aunque el agua comenzó a descender en algunos sectores, el barro acumulado dificulta el ingreso incluso a pie o a caballo. Según explicó el secretario de Producción, Eduardo Castro, hay zonas donde el lodo alcanza “casi la cintura”, impidiendo cualquier tipo de circulación.
Ante estas condiciones, se implementaron operativos aéreos con helicópteros para localizar animales aislados y arrojarles fardos de alimento desde el aire, ya que no es posible aterrizar. En paralelo, los equipos avanzan con rescates puntuales en áreas donde el terreno lo permite, principalmente en las orillas del río Marapa y el arroyo Matazambi. Allí, mediante lanchas, logran retirar ovejas y cabras que permanecen atrapadas cerca del agua.

Los animales recuperados son trasladados a la comuna de La Madrid, donde reciben atención veterinaria, alimentación y cuidados sanitarios en corrales acondicionados para su recuperación.
Uno de los focos más críticos es la zona de Sol de Mayo, donde ya no quedan habitantes pero sí numerosos animales que continúan aislados. En ese contexto, las autoridades aseguran que continuarán los esfuerzos para acercar asistencia y evitar mayores pérdidas.
Además, los operativos se extienden a localidades como Las Ánimas y Las Barrancas, con distribución de alimento y acompañamiento a productores rurales afectados por el desastre.
Pese a las dificultades logísticas, el Gobierno destacó que los equipos técnicos siguen desplegados en el territorio, con el objetivo de preservar la vida de los animales y mitigar el impacto económico y social de las inundaciones en las comunidades rurales.












