La historia del festival se remonta a 1983, cuando “Gallareta” Moreno, primer intendente de Trancas tras el retorno de la democracia, impulsó la realización de una celebración dedicada al caballo y a las tradiciones gauchas. La propuesta tuvo continuidad durante cinco años consecutivos: 1983, 1984, 1985, 1986 y 1987. Durante aquellas primeras ediciones pasaron por el escenario destacados artistas de la música popular, entre ellos El Chango Nieto, Jorge Sarife, Pedro Zafrero, Los Tucu Tucu y Los 3 del Río.
La propuesta artística se complementaba con la participación de agrupaciones gauchas, que le dieron al festival una identidad profundamente vinculada con las tradiciones y la cultura de Trancas. Entre las agrupaciones que formaron parte de aquellos comienzos se encontraba La Tropilla del Relincho, integrada por figuras que años más tarde continuarían vinculadas a la vida política y comunitaria de la ciudad. Allí participaban el propio “Gallareta” Moreno, el entonces joven Antonio Moreno, actual intendente de Trancas, y el actual legislador Roberto “Tigre” Moreno.

La organización de aquellas primeras cinco ediciones estuvo a cargo de Nito Arrieta, mientras que los primeros locutores fueron Luis Rey, reconocido periodista deportivo de Tucumán, y Orlando Galante. Pero la historia del festival también está vinculada con una manera particular de entender la función pública. “Gallareta” Moreno fue recordado por haber destinado la totalidad de su sueldo como intendente al Hospital de Trancas y por haber rechazado una jubilación de privilegio, al considerar que ese beneficio era inmoral.

Su forma de vivir también reflejaba esa concepción. Llegaba al municipio en su vehículo Valiant y, para sus trámites personales, utilizaba su carro, una imagen que quedó asociada a su austeridad y a su vínculo con las costumbres de la comunidad. Décadas más tarde, ese ejemplo volvió a hacerse presente. Durante su gestión como intendente en el contexto de la pandemia, Roberto Moreno también decidió donar su sueldo de jefe municipal.

Al mismo tiempo, tanto él como sus hermanos continuaron desarrollando sus actividades vinculadas al campo, además de sus responsabilidades en la política.La tradición iniciada por “Gallareta” Moreno trascendió aquella primera etapa y se convirtió en una celebración que forma parte de la identidad de Trancas. Con el paso de los años, el Festival del Caballo fue creciendo hasta alcanzar una dimensión provincial, nacional e internacional, incorporando nuevos artistas, propuestas culturales y actividades vinculadas al mundo gaucho y ecuestre.

Este año, los días 8, 9, 10 y 11 de octubre, Trancas volverá a ser escenario de la Fiesta Nacional e Internacional del Caballo, una celebración que mantiene vivo el espíritu con el que fue creada y que, más de cuatro décadas después, continúa reuniendo a generaciones alrededor de las tradiciones, la música, el campo y la cultura tucumana.
Editorial por: Exequiel Rodríguez












