El exsenador nacional Esteban Bullrich presentó su renuncia al PRO en medio de la creciente tensión interna que atraviesa el espacio por su relación con el gobierno de Javier Milei. La decisión se produjo después de que diputados del partido colaboraran para evitar que prosperaran iniciativas opositoras contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Según trascendió, Bullrich expresó su desacuerdo con el rumbo adoptado por el partido y cuestionó el acompañamiento brindado a La Libertad Avanza en un momento de fuerte controversia política. La renuncia representa un nuevo capítulo en el debate interno del PRO respecto de su vínculo con la administración nacional y el grado de apoyo que debe ofrecer al oficialismo.
El episodio se da en un contexto de máxima tensión en el Congreso, donde la oposición impulsa mecanismos de control sobre Adorni, mientras sectores del PRO mantienen posiciones divididas sobre cómo actuar frente al caso.
La salida de Bullrich deja en evidencia las diferencias que persisten dentro del espacio amarillo entre quienes promueven una alianza más estrecha con el gobierno libertario y quienes reclaman preservar una identidad política propia.











