El peso argentino se fortalece en medio de la crisis global por la guerra en Irán

En un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad financiera a raíz del conflicto en Medio Oriente, el peso argentino se destacó como una de las pocas monedas emergentes que logró apreciarse desde el inicio de la guerra en Irán. Según datos recientes, la moneda local registró una suba cercana al 1% desde fines de febrero, cuando comenzaron los bombardeos, mientras que el dólar mostró una tendencia descendente en el mercado local, llegando a perforar los $1.400 en el segmento mayorista.

Este comportamiento contrasta con lo ocurrido en otros países emergentes, donde las monedas sufrieron presiones devaluatorias ante la salida de capitales hacia activos considerados más seguros. Uno de los factores clave detrás de esta estabilidad es la política cambiaria del Gobierno, que mantiene al dólar como ancla para contener la inflación. En este marco, la relativa calma del tipo de cambio contribuye a sostener expectativas de desaceleración inflacionaria en los próximos meses.

Además, el Banco Central continúa interviniendo en el mercado, con compras de divisas que buscan reforzar reservas, aunque este proceso se ve parcialmente afectado por la caída en el valor de activos internacionales como el oro. A diferencia de crisis anteriores, Argentina no registró una salida masiva de capitales tras el estallido del conflicto, lo que permitió que sus activos financieros muestren cierta resiliencia frente al shock externo.

Sin embargo, los analistas advierten que el escenario sigue siendo frágil. La guerra en Medio Oriente mantiene en alerta a los mercados globales, especialmente por el impacto en los precios de la energía, lo que podría trasladarse a la inflación a nivel mundial y eventualmente afectar a la economía local.

En este contexto, el desempeño del peso argentino aparece como una excepción dentro del universo de monedas emergentes, aunque su sostenibilidad dependerá tanto de la evolución del conflicto internacional como de la consistencia de la política económica interna.

Compartir esta nota

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *