Tras la aprobación del incremento tarifario por parte del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), César González, aseguró que la medida “soluciona parte del problema”, aunque advirtió que se trata de “otro parche” frente a una crisis que considera mucho más profunda. El dirigente sindical insistió en la necesidad de realizar un estudio de costos que permita establecer el valor real del boleto y, a partir de allí, definir qué modelo de transporte necesita la provincia.
Según sostuvo, sin una planificación integral, el sistema volverá a enfrentar dificultades en pocos meses. González remarcó que el incremento tarifario puede contribuir a aliviar la situación financiera de las empresas, pero aclaró que no constituye una solución definitiva. “Hay que ir más profundo para que el transporte no vuelva a caer en esta crisis que estamos viviendo”, señaló.
En relación con la situación salarial de los choferes, recordó que las negociaciones paritarias se realizan a nivel nacional y que las seccionales provinciales aplican los acuerdos alcanzados por la conducción nacional del gremio. En ese sentido, rechazó la posibilidad de discutir salarios por jurisdicción pese a las diferencias que existen entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior del país en materia de subsidios.
Las declaraciones de González se producen en un contexto de fuerte tensión en el sistema de transporte tucumano, marcado por reclamos empresariales, dificultades para afrontar los salarios y debates sobre el valor real del pasaje.
En las últimas semanas, la UTA ya había advertido sobre la delicada situación financiera del sector y la necesidad de encontrar soluciones de fondo para evitar nuevos conflictos.












