Durante la jornada, Jaldo acompañó a los fieles en el tramo final de la vigilia y pidió bendiciones para los vecinos de Burruyacú, las familias tucumanas y todos los argentinos, con especial énfasis en la salud. En ese marco, destacó el valor de la fe como un espacio de encuentro y acompañamiento en momentos difíciles.
La actividad también incluyó una reunión de trabajo con dirigentes del territorio. El mandatario provincial reconoció especialmente a quienes, aun sin ocupar cargos públicos, continúan militando y trabajando cerca de la comunidad. En ese sentido, Jaldo planteó la necesidad de fortalecer el espacio político, escuchar las demandas de cada localidad y mantener activa la militancia territorial. También llamó a realizar una autocrítica y reconocer los errores para mejorar las respuestas frente a las necesidades de los tucumanos.

“Tenemos la responsabilidad de fortalecer nuestro espacio, escuchar a nuestras comunidades y mantener activa la militancia en el territorio. También debemos hacer autocrítica, reconocer nuestros errores y mejorar lo que sea necesario para responder a las necesidades de nuestro pueblo”, sostuvo.
El gobernador también cuestionó las políticas del Gobierno nacional y remarcó que su gestión continuará defendiendo el federalismo y los derechos de los tucumanos frente a las dificultades que atraviesan trabajadores, jubilados y universidades.

“Sabemos el esfuerzo que hacen las familias para llegar a fin de mes. Por eso, sostenemos una gestión con un Estado que cuide y dé respuestas concretas en cada municipio y comuna”, afirmó.

La visita a Burruyacú combinó así la celebración religiosa con una agenda política y territorial, en la que Jaldo ratificó su intención de continuar recorriendo las comunidades, escuchando a sus dirigentes y sosteniendo una gestión cercana a los vecinos.













