Brasil llega a las elecciones presidenciales sin el último debate entre Lula y Flávio Bolsonaro

Cerca de 158 millones de brasileños están convocados a votar este domingo 4 de octubre, además de elegir presidente, gobernadores, diputados y dos tercios del Senado. El debate organizado por TV Globo, previsto como el último encuentro televisivo antes de la elección, fue cancelado luego de que tanto Luiz Inácio Lula da Silva como Flávio Bolsonaro decidieran no participar. Lula había anunciado previamente que prefería brindar una entrevista al pódcast Flow, mientras que Bolsonaro desistió horas antes del comienzo previsto.

La situación se complicó además por decisiones judiciales. Una jueza del Tribunal Superior Electoral (TSE) prohibió a Globo mostrar el atril vacío de Lula y también impidió que los demás candidatos le formularan preguntas durante su ausencia. Paralelamente, una decisión de la Corte Suprema ordenó incluir en el debate al candidato Renan Santos, del partido Misión. Ante estos cambios, Globo decidió cancelar el encuentro y cuestionó lo que consideró una interferencia en la organización del debate.

La cadena sostuvo que las decisiones adoptadas poco antes de la emisión generaban inseguridad jurídica. En sus últimas apariciones de campaña, Lula puso el foco en las políticas sociales de su gobierno y planteó nuevas medidas, entre ellas la reducción de la jornada laboral para eliminar el trabajo los sábados. Flávio Bolsonaro, por su parte, centró su mensaje en la necesidad de un cambio político y convocó a sus seguidores a concentrar el voto opositor.

La ausencia del debate dejó sin concretarse el último enfrentamiento televisivo entre los dos principales candidatos antes de la primera vuelta. Según Associated Press, se trata de la primera vez en dos décadas que los principales postulantes a la Presidencia de Brasil no participan del debate final organizado por la principal cadena televisiva del país. La elección también tendrá consecuencias sobre la composición del Congreso y el funcionamiento de las instituciones brasileñas.

Los votantes renovarán los 513 escaños de la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado, en un escenario en el que el Congreso ha incrementado su influencia sobre el presupuesto y la agenda legislativa.

El domingo, Brasil definirá si la elección presidencial se resuelve en primera vuelta o si los dos candidatos más votados deberán enfrentarse nuevamente en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.

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