Brasil definirá a su próximo presidente en una segunda vuelta entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, luego de una primera jornada electoral que dejó un resultado más ajustado de lo previsto y que terminó con el candidato del Partido Liberal en el primer lugar. Con el 100% de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%.
La diferencia fue de 1,87 puntos porcentuales, por lo que ninguno logró superar el 50% necesario para consagrarse en primera vuelta. El balotaje se realizará el próximo 25 de octubre. El resultado representó un revés para Lula, ya que las principales encuestas difundidas antes de la elección lo ubicaban con una leve ventaja sobre su principal adversario. Sin embargo, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro logró capitalizar el voto opositor y terminó encabezando el escrutinio.
Tras conocerse los resultados, Lula reconoció que esperaba ganar en primera vuelta, pero aseguró que la campaña comenzará nuevamente de cara al balotaje. El mandatario sostuvo que la segunda instancia permitirá plantear con mayor claridad las diferencias entre ambos proyectos políticos y convocó a sus seguidores a movilizarse para conseguir la victoria.
“Tenemos una segunda vuelta, que es la hora de la verdad”, afirmó el presidente brasileño durante su discurso en San Pablo. Lula buscará así alcanzar un nuevo mandato y evitar que el poder vuelva a quedar en manos del espacio político identificado con el bolsonarismo. Del otro lado, Flávio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llega al balotaje fortalecido por un resultado que superó las expectativas previas.
El candidato del Partido Liberal presentó su triunfo como una señal de cambio y reivindicó la necesidad de poner fin al ciclo de gobiernos del Partido de los Trabajadores.La elección estuvo atravesada por temas como el costo de vida, la inseguridad, la situación económica y la corrupción. También tuvo un fuerte componente de polarización entre el oficialismo de Lula y el movimiento político construido alrededor de la familia Bolsonaro.
La participación electoral será otro de los factores centrales de cara al balotaje. Más de 33 millones de brasileños no concurrieron a votar en la primera vuelta, lo que representó alrededor del 21% del electorado. La capacidad de ambos candidatos para movilizar a quienes se abstuvieron podría resultar determinante el 25 de octubre. La definición también tendrá impacto regional. El resultado de la primera vuelta fue seguido con atención por otros gobiernos latinoamericanos y por los mercados internacionales.
Tras la victoria inicial de Flávio Bolsonaro, los mercados brasileños reaccionaron positivamente, con una fuerte suba de la bolsa y una apreciación del real frente al dólar. Ahora comienza una nueva etapa de la campaña electoral. Lula y Flávio Bolsonaro volverán a enfrentarse el 25 de octubre, en una elección que definirá no solamente quién ocupará el Palacio de Planalto, sino también el rumbo político de la principal economía de América Latina.













