El Centro Azucarero Argentino, presidido por el tucumano Jorge Feijóo, es una de las entidades que impulsa la iniciativa. Un amplio conjunto de cámaras, bolsas, asociaciones y organizaciones vinculadas a la producción agroindustrial y energética reclamó a los senadores nacionales el pronto tratamiento y aprobación del dictamen sobre el nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, correspondiente al Expediente S-809/26 y proyectos vinculados.
Entre las instituciones que respaldan el pedido se encuentra el Centro Azucarero Argentino (CAA), presidido por Jorge Feijóo, junto con entidades como CARBIO, la Cámara de Bioetanol de Maíz, CIARA, CONINAGRO, MAIZAR, el Consejo Agroindustrial Argentino, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la Bolsa de Comercio de Rosario, Unión Cañeros Unidos del Este y la Unión de Cañeros Independientes de Jujuy y Salta.
Las entidades destacaron el dictamen favorable emitido por las comisiones de Minería, Energía y Combustibles, y de Presupuesto y Hacienda, y consideraron que el texto representa una actualización superadora de la legislación vigente, con potencial para generar impactos positivos en materia energética, industrial, ambiental y económica. Uno de los principales puntos planteados es el incremento progresivo de los cortes obligatorios de biodiésel y bioetanol en naftas y gasoil.
Para las organizaciones, esta medida permitiría ampliar el uso de materias primas de origen agroindustrial, generar mayor valor agregado y fortalecer las economías regionales. El sector también remarcó el aporte de los biocombustibles a la reducción de emisiones y la transición energética, al considerar que una mayor utilización de estos combustibles renovables puede contribuir a la descarbonización del transporte y acercar a la Argentina a los estándares internacionales en materia ambiental.
Otro de los ejes centrales del proyecto es la apertura hacia un mercado más competitivo y con mayor previsibilidad para las inversiones. El documento plantea oportunidades para el desarrollo de autos flex, kits de conversión, estaciones de servicio de etanol y mayores cortes provinciales de bioetanol y biodiésel. A esto se suma una previsibilidad de 15 años para las inversiones, además de la posibilidad de incorporar nuevos productos y mercados, como el combustible sostenible para aviación (SAF) y los biocombustibles destinados al transporte marítimo.
En este marco, el presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Luis Feijóo, viene sosteniendo públicamente la necesidad de actualizar la legislación para potenciar la producción de bioetanol y generar nuevas inversiones. En junio, durante una exposición ante comisiones de la Cámara de Diputados, Feijóo sostuvo que una nueva ley de biocombustibles resulta indispensable para destrabar inversiones y avanzar en la sustitución de naftas importadas.
Las entidades firmantes también señalaron que el nuevo esquema podría favorecer una oferta más competitiva de combustibles, con impacto tanto en el consumidor como en la generación de empleo, inversiones y valor agregado en origen.
Por estos motivos, solicitaron a los integrantes de la Cámara de Senadores de la Nación que otorguen pronto tratamiento en el recinto al dictamen y avancen con su sanción definitiva, al considerar que el nuevo marco regulatorio constituye una herramienta estratégica para el desarrollo de la industria de biocombustibles y de las economías regionales.











