Jaldo destacó especialmente el proceso de transformación que atravesó Bella Vista durante los últimos años y reconoció el papel de Sebastián Salazar, a quien señaló como uno de los principales impulsores de las obras y cambios que modificaron la fisonomía de la ciudad. Actualmente, buena parte de ese proceso continúa bajo la conducción de Paula Quiles, con distintos frentes de obra en ejecución.
La figura de Salazar trasciende, además, su pertenencia a la Unión Cívica Radical. Dentro del radicalismo es considerado un dirigente de peso, mientras que distintos sectores del peronismo tucumano también reconocen su desempeño político y su nivel de aceptación en Bella Vista. En ese sentido, puertas adentro del peronismo ya se analiza el escenario electoral con especial atención. Algunos dirigentes consideran que, si Salazar vuelve a competir por la intendencia, será un adversario de enorme fortaleza electoral debido al respaldo que conserva en la comunidad y a la valoración de su gestión. Una lectura similar aparece ante una eventual candidatura de Quiles por la reelección.

Frente a este panorama, distintos referentes peronistas coinciden en que la única posibilidad de dar pelea pasa por alcanzar la unidad de todos los sectores y definir una candidatura mediante consenso.
En este escenario también cobra relevancia el vínculo político entre el ministro del Interior, Darío Monteros, y los principales actores de la política de Bella Vista. Monteros mantiene diálogo tanto con la intendenta Quiles como con el exintendente Salazar, y conoce de cerca el peso territorial y electoral que ambos dirigentes tienen en la ciudad. En ese marco, su rol dentro del armado político provincial también será clave a la hora de ordenar las distintas posiciones del peronismo y avanzar hacia una estrategia que permita competir frente a una figura como Salazar, cuyo nivel de reconocimiento excede las fronteras partidarias.

En esa línea se expresó el concejal Pablo Vildoza, quien planteó que el candidato del peronismo debería surgir de un acuerdo entre los distintos espacios y, además, estar respaldado por una encuesta que podría realizar el gobernador Osvaldo Jaldo. Según la lectura que circula dentro del peronismo, los eventuales números de esa medición serían actualmente favorables a Salazar o, en caso de que decida competir por un nuevo mandato, a Quiles, lo que obligaría al justicialismo a trabajar en una estrategia electoral común.

La discusión también alcanza a otros dirigentes peronistas de Bella Vista, donde algunos sectores ya evalúan dejar de lado aspiraciones personales para concentrarse en una estrategia unificada. En ese esquema aparecen incluso conversaciones sobre eventuales lugares en la lista de legisladores o la posibilidad de renovar bancas en el Concejo Deliberante, siempre dependiendo de la definición que adopte la conducción provincial.
Así, la visita de Jaldo a Bella Vista no solo sirvió para inaugurar obras y destacar la gestión municipal. También dejó en evidencia que, de cara a las próximas elecciones, Salazar y Quiles aparecen como figuras centrales del escenario político local, mientras el peronismo analiza cómo construir una alternativa competitiva frente a un espacio que se reconoce como electoralmente fuerte.
Editorial: Exequiel Rodríguez











