Durante una exposición en la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Arriazu analizó el rumbo económico del Gobierno y aseguró que el país atraviesa una etapa de transformación que podría derivar en un fuerte crecimiento, aunque advirtió que ello traerá consigo un aumento relativo de los costos en dólares. “Si la Argentina tiene éxito, va a ser cara”, señaló el economista al referirse al escenario que podría surgir si se consolida la estabilidad macroeconómica y aumenta el ingreso de inversiones.
Según explicó, el desafío para el futuro no será mantener un tipo de cambio bajo, sino mejorar la productividad para competir en los mercados internacionales. En ese sentido, consideró que las reformas estructurales pendientes serán clave para sostener el crecimiento y evitar que los mayores costos afecten la competitividad de la economía.
Arriazu también destacó los avances logrados por la administración de Milei en materia fiscal y monetaria, al tiempo que sostuvo que la desaceleración de la inflación y la recuperación de algunos indicadores económicos representan señales positivas para el mediano plazo. No obstante, remarcó que todavía quedan desafíos importantes vinculados al desarrollo de infraestructura, el mercado laboral y la capacidad productiva del país.
Las declaraciones del economista se producen en un contexto en el que el Gobierno apuesta a consolidar la estabilidad económica y atraer inversiones para impulsar sectores estratégicos como la energía, la minería y el agro, pilares que la gestión libertaria considera fundamentales para el crecimiento de los próximos años.











