La situación del comercio en Tucumán continúa generando preocupación. Desde la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán alertaron que el sector atraviesa su cuarto año consecutivo de retracción, en un contexto marcado por la caída del consumo, el aumento de tarifas, alquileres e impuestos, y las dificultades para sostener las fuentes laborales.
La presidenta de la entidad, Gabriela Coronel, señaló que el principal objetivo de los comerciantes es mantener los puestos de trabajo pese al complejo escenario económico. Según advirtió, la baja en las ventas afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan crecientes costos operativos y una reducción del poder adquisitivo de los consumidores.
El relevamiento realizado por la Cámara refleja un panorama preocupante para la actividad comercial tucumana, con cierres de locales y una fuerte incertidumbre sobre la recuperación del consumo.
Desde el sector reclaman medidas que permitan aliviar la carga sobre las pymes y generar condiciones para reactivar la economía local.











